La evaluación neuropsicológica infantil se realiza mediante diversas técnicas psicométricas, que establecen el perfil de rendimiento cognitivo del niño y su estatus neuropsicológico, donde se presta atención especial a los puntos débiles y fuertes de su rendimiento.

Este tipo de evaluación se diferencia de la psicometría aislada en que no ofrece sólo una puntuación que se compara con la media poblacional, sino que obtiene información de las distintas funciones cerebrales superiores.

La valoración de estas funciones cerebrales será la que nos permita detectar las disfunciones específicas que existan.

La evaluación neuropsicológica cobrará especial importancia en casos asociados a:

  • Patologías ligadas a disfunción cerebral, como son los trastornos del neurodesarrollo.
  • El daño cerebral adquirido o los trastornos del aprendizaje.
  • Casos de retrasos madurativos.
  • Problemas de rendimiento escolar.
  • Trastornos de índole psiquiátrica como el Síndrome de Tourette o el trastorno por déficit de atención (TDA/H), entre otros.
Artículo creado con información de Neurokid.es.