La rehabilitación neuropsicológica consiste en el tratamiento que se dirige a la recuperación o compensación de las alteraciones que afectan las funciones cognitivas, las cuales incluyen la orientación, atención, memoria, lenguaje y funciones ejecutivas o procesos cognitivos complejos.

Con la rehabilitación neuropsicológica se incluyen todas aquellas afecciones que causan daño cerebral sobrevenido o alteraciones causadas por:  

Ictus: obstrucción de un vaso sanguíneo cerebral (trombosis, embolia), rotura (derrame) o ambas (apoplejía).

Traumatismos craneoencefálicos: leve, moderado, grave.

Encefalitis: inflamación del cerebro.

Hipoxia por diversas causas: cuando no llega suficiente oxígeno al cerebro.

Demencias: deterioro grave de la capacidad mental que interfiere en la vida cotidiana.

Enfermedades psiquiátricas: ansiedad, depresión, trastorno bipolar, personalidad, etc.

Trastornos del desarrollo: afecta las emociones, capacidad de aprendizaje, autocontrol y la memoria que se desarrolla a medida que el individuo crece.

Cómo es la rehabilitación neuropsicológica:

El tratamiento neuropsicológico estará diseñado para cada paciente en particular, basado en la evidencia de cada persona es única. Por lo tanto, resulta necesario tener en cuenta sus peculiaridades y su situación clínica, personal y familiar concreta.

La rehabilitación neuropsicológica debe cumplir los siguientes requisitos:

  • Partir de modelos teóricos de referencia.
  • Adoptar una perspectiva interdisciplinar y múltiple.
  • Establecer un orden de prioridades.
  • Comenzar la intervención de forma precoz.
  • Emplear un tiempo suficiente de tratamiento.
  • Centrarse más en la discapacidad para lograr una orientación hacia la funcionalidad del paciente.
  • Basar el tratamiento sobre las habilidades conservadas.
  • Considerar las variables emocionales.
Artículo creado con información de neurorhb.com.